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miércoles, 24 de mayo de 2017

VINOS MONOVARIETALES: tintos por menos de 10 euros

En el mundo existen -y han existido- miles de variedades de uva diferentes. Algunas se emplean sólo para consumo y otras para vinificar, en función de su aspecto y propiedades fisico-químicas y organolépticas. A día de hoy, el número de variedades de uva empleadas para la elaboración de vino ascienden a casi 1.400, de las que aproximadamente 200 se encuentran en España. 

Tradicionalmente, en los países denominados del Viejo Mundo los vinos solían ser coupages de varias variedades. En lugares como España, Francia o Italia, se priorizaba y defendía el concepto terroir frente al de la variedad en sí. En cambio, en el Nuevo Mundo es la variedad lo que se quiere resaltar, y por ello, en lugares como Sudáfrica, Nueva Zelanda, Australia, EEUU o México, elaboran sobre todo vinos de una única variedad.

España está evolucionando, y actualmente son muchos los valientes que se atreven a elaborar vinos monovarietales, cada vez más. Tradicionalmente ya se hacía con algunas variedades como el tempranillo, albariño, mencía o godello. Pero ahora es más normal encontrar vinos de garnacha, graciano, maturana, treixadura, listán negro, monastrell, y de muchas otras uvas. 

A estos valientes dedico mi post, a aquellos defensores de lo natural, de lo autóctono y verdadero, que intentan -porque a veces no lo logran- sacar el mayor partido a la variedad en cuestión. Aquí van cinco vinos elaborados con cinco variedades diferentes. Todos tintos, todos ricos y muy económicos.

  
OVEJA TINTA 2015

El graciano es una variedad muy usada para coupages en La Rioja y Navarra por su buena aptitud para envejecer, creyéndose originaria de esa zona. En el 2000 se descubrió que es la misma variedad que la tintilla, típica de Cádiz. No es muy habitual encontrarla como monovarietal.

Oveja Tinta es uno de los vinos que elaboran en Bodegas Fontana, familiar y afincada en Cuenca. Se trata de un vino joven con una pequeña crianza en depósitos de inox antes de embotellarse. Un vino agradable, fácil, ligero, que recuerda a moras y fresas. 6 euros.



BALTASAR GRACIAN "EL POLÍTICO" 2015

La garnacha, como ya explicamos en el anterior post, es originaria de Aragón y es conocida por otros nombres como aragonés, alicante, grenache (en Francia) o cannonau (en Cerdeña). Es la tercera variedad más plantada del mundo, por detrás del tempranillo y la bobal.

El Político es un vino de la D.O.Calatayud, cuna de la garnacha, elaborado en la Bodega San Alejandro. Vino joven elaborado a partir de cepas de entre 25 y 30 años. Cálido, complejo, carnoso. Para disfrutarlo. 6-7 euros.



TORREDEROS ROBLE 2015

El tempranillo es la variedad estrella de nuestro país, y como somos el viñedo más grande del mundo no sorprende que se trate de la variedad más cultivada. También conocida como tinta del país, tinta de toro, ull de llebre o cencibel, recibe su nombre por su temprana maduración, ya que lo hace entorno a 6 semanas antes que otras.

Torrederos roble se elabora a mitad de camino entre Peñafiel y Aranda, en Torrederos Bodegas y Viñedos, y es un vino criado durante 5 meses en barricas de roble francés y americano. Quizás el vino más bruto de los que hablo aquí, pero perfecto para los amantes de los vinos de la D.O. Ribera del Duero. Madera presente pero no agresiva, aunque dominante. Fruta roja en el fondo. Pide comida y mejora. 6.50 euros.




CASA CASTILLO 2014 

La variedad monastrell es típica de las denominaciones Bullas, Jumilla y Alicante, aunque también se cultiva en el Ródano o la Provenza, California y Nueva Zelanda. Su origen se cree que es catalán, y se la puede llamar también mataró o mourvedre.

Casa Castillo es un vino de la bodega homónima, perteneciente a la D.O. Jumilla, y elaborado con cepas de más de 25 años de edad y con una crianza en barrica de 6 meses mezclando robles franceses y americanos. Un vino muy elegante y sabroso, con fruta roja casi compotada y muchos balsámicos. Un vino fresco y muy persistente. 8 euros.



BALTOS 2014

La variedad mencía cada vez me sorprende y me gusta más. Típica del noroeste de la península (sobre todo de Orense, Lugo y León), se llegó a confundir con un clon del cabernet franc. Particularmente, me gustan más los vinos elaborados con esta varedad de la D.O. Bierzo que los gallegos, aunque en todos lados hay sorpresas.

Baltos se elabora en la Bodega Dominio de Tares, en el Bierzo. De los cinco vinos es el que procede de las cepas más viejas, siendo estas de más de 40 años. Baltos suele tener, dependiendo del año, una crianza en barricas de roble americano y europeo de entre 4 y 7 meses. Espectacularmente suave y fresco, muy agradable de beber (y peligroso! porque te beberías botellas). Fruta roja madura y especias lo definen. Un acierto seguro. 8 euros.


Espero demostrar que se puede disfrutar del vino a costes asequibles. Hay que probar, jugar, no tener miedo a divertirse -incluso pifiarla en ocasiones- para lograr descubrir realmente cuál es tu tipo de vino. ¡O tipos! A mí me gustan muchos  ^_^


martes, 11 de abril de 2017

LA FAMOSA GARNACHA

La garnacha está de moda y de eso no cabe duda. Pero aunque ahora resuenen las de Madrid y Ávila, especialmente las de la zona de Gredos, la garnacha es originaria de Aragón.

También conocida como Grenache (en Francia), Alicante, Aragonés, Cannonau (en Cerdeña), Cañonazo, Giró (en Mallorca) o Tintilla -entre otros-, el primer dato documentado sobre esa variedad data de 1513, al hablar Gabriel Alonso de Herrera - ingeniero agrónomo y escritor- de una variedad conocida como "aragonés". Se dice que con las conquistas de la Corona de Aragón  se propagó al sur de Francia y a Cerdeña.


Actualmente la garnacha es una de las variedades más plantadas del mundo, asentada en Cerdeña (Italia), el sur del Ródano (Francia), el valle de San Joaquín (California) o Australia. Además, es la tercera variedad más plantada en España, por detrás del tempranillo y la bobal. De sus más de 70.000 hectáreas plantadas aquí, unas 16.200 se encuentran en Aragón, repartidas entre las denominaciones Cariñena, Calatayud y Campo de Borja, aunque también se encuentra en la Rioja, Priorato, Navarra o Madrid.


La garnacha es una variedad que prefiere suelos secos y cálidos y es bastante resistente al viento. Suele dar vinos alcohólicos, de poco color (salvo en las variedades tintoreras), con acidez, tánicos y que se oxidan fácilmente.

Ahora toca poner los dientes un poco largos con algunos ejemplos de garnachas ricas.

El Chaparral 2014 (D.O. Navarra)
La bodega Nekeas se creó en 1989 por ocho familias vitivinícolas de la zona de Añorbe (al sur de Pamplona). Allí se elabora esta garnacha de entre 70 y 100 años de edad, con fermentación maloláctica y posterior crianza de unos seis meses en barricas de roble francés.


Una garnacha con personalidad, potente, con mucha fruta madura tanto en nariz como en boca, y toques especiados y de cacao.

La Garnacha de Mustiguillo 2014 (Pago El Terrerazo)
En la bodega familiar Mustiguillo elaboran esta garnacha con cepas de más de 30 años cultivadas en vaso a unos 800 metros de altitud. Tras fermentar el mosto en tinas de roble en contacto con un 20% del raspón, el vino envejecerá unos 10 meses en barricas de roble francés. Sólo emplean el mosto flor (no el prensado).


Un vino muy fácil de beber, fresco y ligero, con muchas notas de frutos rojos y un gran equilibrio entre dulzor y acidez.

Sentits Negres 2012 (D.O. Cataluña)
Desde 2008 llevan trabajando la garnacha en la bodega Puiggros, en el municipio de Ódena, muy cerquita de Barcelona. Este vino se elabora con cepas de más de 80 años plantadas a 450-650 metros de altitud, fermentando una parte del mosto en depósitos de acero inoxidable y otra en barricas, para posteriormente pasar 12 meses en barricas de 300 y 500 litros de roble francés de Allier.


Diferente a las demás garnachas, este vino quizás tenga un punto más vegetal que no guste a todos. A mí me encanta. Fresco y sedoso, resulta una mezcla de fruta roja con flores y especias, con un tanino maduro que lo hace más elegante.

Albada Finca Collado de Oro 2012 (D.O. Calatayud)
Este vino se elabora en la bodega Virgen de la Sierra, en Villarroya de la Sierra, al noroeste de Calatayud. Garnachas de más de 70 años a 950 metros de altitud que tras la vendimia se despalillan a mano, fermentando en barricas de 400 litros de roble francés y con una crianza posterior de 12 meses en barrica. Sólo se elaboran 1.052 botellas (me bebí la 1.021).


Aunque en nariz domine una sobremaduración, te llena la boca, encandila y apetece beber más. Muy complejo, lleno de matices en los que dominan la fruta madura y los balsámicos, deja un retrogusto dulzón. Todo un descubrimiento.

En cuanto al maridaje, aunque todo va en función de los gustos de cada uno, la garnacha casa muy bien con embutidos, carnes de caza, carnes a la brasa y quesos. ¡¿A que os he abierto el apetito?! Pues animaros a catar o beber más garnachas  ^_^

viernes, 3 de febrero de 2017

Fusilando mitos


Para hoy tenía pensado publicar otra cosa, pero así es la vida y los acontecimientos hacen que nos amoldemos a lo que venga. Lo postpondré un poco.

Llevo unos días malísima por comer algún sushi en mal estado. Y demasiadas horas acordándome de esa cena, que por cierto maridé con un rico vino tinto. Lo que me lleva a querer romper el mito de que el vino blanco debe acompañar a los pescados y el tinto a las carnes. Menudo absurdo, porque obviamente dependerá del tipo de alimento y forma de cocinarlo, y del tipo de vino. Ni todos los blancos son frescos y suaves ni todos los pescados se cocinan al horno con patatas.

¡Con lo que me gusta a mí el sushi!

Por ejemplo, el otro día fui a comer con mi amiga Ana a La Rayúa uno de sus deliciosos cocidos. Digo deliciosos porque los he probado, pero para los más incrédulos hay que decir que tienen garantías. Para empezar, La Rayúa pertenece al grupo de restaurantes que la familia Verdasco tiene en Madrid, entre los que se encuentra la Taberna La Bola cuya especialidad también es el cocido. Y a parte de sus raíces, en La Rayúa miman la calidad y la imagen al detalle, cocinando a fuego lento de carbón de encina cada puchero de barro individual su famoso cocido madrileño.


La cuestión es que Moncho (encantador, nos atendió todo el tiempo como si fuéramos de la familia) me retó a tomar el cocido con un vino blanco, y acepté. El vino en cuestión era el blanco que la bodega Martínez-Lacuesta está haciendo en la D.O. Rueda, y el experimento resultó muy positivo. No sólo el vino defendió su propio carácter, sabor y frescura, si no que potenció el sabor del cocido, haciéndolo más digestivo y apetecible.


Pero este no es el único caso de mi experiencia que justifica la desmitificación, porque creo que ya son muchas (muchas) veces las que marido sushi con vino tinto. Los ejemplos más recientes son el de la pasada noche (fatídica noche) con una botella de Graciano 2011 de la bodega Heretat de Taverners (D.O. Valencia) y P3 2009 de Dominio de Tares (D.O. Bierzo).


El primero es un monovarietal de graciano con una crianza de 14 meses en barrica de roble francés y americano.Un vino muy original, goloso pero fresco por su característica acidez, complejo pero muy apetecible. Un valenciano que se bebe sólo. El segundo vino está elaborado a partir de una mencía prefiloxérica fermentada en roto-fermentadores de 600l y con 16 meses de crianza en barrica de roble francés. Un gran vino del Bierzo potente a la vez que sedoso.

Creo con con este post lo que pretendía es animar a la gente a seguir sus instintos, gustos o caprichos. Hay que olvidar esos miedos que existen entorno al culto del vino y atreverse a probar cosas nuevas. Realmente muchos se sorprenderán de los resultados (otros me tacharán de arriesgada o loca).


Ahora bien, que cada cual haga lo que le plazca, porque la vida es muy corta para andar con tonterías.


domingo, 29 de enero de 2017

Retomando pasiones y aficiones

Hacía tiempo que no me pasaba por aquí. No tengo excusa. La vida me ha llevado por diferentes caminos pero nunca debí dejar en el armario nada, y llenar más la maleta.


Así que vuelvo con fuerzas, con ganas y con muchas historias que contar. Mas años y más experiencia espero que sirvan para transmitir mejor mi pasión, que no es otra sino el vino y su mundo.


Nuevos vinos, bodegas, trabajos varios, dos guías de vino del ABC catadas, viajes, amigos, fiestas, risas, pérdidas, comidas, karaokes, hasta accidentes en moto, me han enriquecido todo este tiempo. 


Arranca etapa nueva. Espero que seáis compañeros en mi nuevo viaje.

martes, 15 de septiembre de 2015

Descubriendo la variedad BRANCELLAO

Hoy quiero hablar de una variedad de uva tinta que me gusta mucho. A algunos les resultará aburrido, pero no hay que olvidar que el vino sale de las uvas, y que la viña es lo principal a cuidar y tener en cuenta para poder optar a crear grandes vinos.

La BRANCELLAO -también llamada albarello, alvarello, brancello, brencellao, brencello, serradelo o serradillo- es una variedad de origen gallego cultivada de forma aislada a orillas del río Sil. Hace unos cinco años se estimó que apenas quedan unas 20 hectáreas de estos viñedos viejos, lo que parece mentira cuando hace un siglo era la variedad más típica de la ribera del Sil. Es una pena que se cultive tan poquito con el tremendo potencial que tiene esta uva.


Viñedos de uvas blancas y tintas, en la Ribeira Sacra. 

Se dice que es una de las mejores uvas de las montañas gallegas, y como suele pasar, cultivarla no es tarea fácil. Maduran mejor sobre suelos pobres y hay que controlar mucho la carga por cepa. Además, es una variedad muy sensible al oídio -una de las enfermedades más típicas e importantes de la vid-.


Racimo y hoja de la variedad brancellao

Esta variedad de uva sólo se cultiva para vinificación y su calidad global enológica está entre buena y muy buena. Aporta mucha frescura a los vinos por su buena acidez (entorno a los 7,9 gramos/litro) produciendo unos vinos muy estructurados, debido en parte a la buena intensidad colorante y al grado alcohólico (14,6%) aportados. 


Los vinos de brancellao son complejos, delicados e intensos. Y presentan un mix de sensaciones en cata muy complejo, mezclando lo afrutado con lo mineral, y lo maduro con lo fresco.


Aunque cueste creerlo -visto el panorama actual del dominio del vino blanco en Galicia-, en tierras gallegas originariamente se producían sobretodo vinos tintos. Por eso hay que recordar y reivindicar que en Galicia existe el tinto. Y un vino tinto muy rico (aunque no todos, está claro). Sólo hay que buscar un poquito y probar. Hay pocos y muchas veces son caros, pero merece la pena probarlos. ¡¡Ojalá pudiéramos verlos más en tiendas y restaurantes!! Hasta que así sea, yo al menos aprovecho cada viaje o escapada a esas maravillosas tierras para descubrir y comprar alguno.

Y hoy recomiendo uno muy rico elaborado por un genio: QUINTA DA MURADELLA ALBARELLO


En la bodega Quinta da Muradella sólo se elaboran maravillas. Y es que su dueño y enólogo, Jose Luis Mateo es un amante del  vino y de las viñas, y logra transmitir su pasión a cada vino que elabora. Embajador sin duda de la D.O. Monterrei y de los tintos gallegos -aunque sus blancos tampoco tienen desperdicio-, se declara defensor de las variedades autóctonas gallegas.


En su bodega de Verín, Mateo elabora este Albarello (Brancellao) monovarietal fermentándolo en presencia de una parte del raspón, con una maceración postfermentativa de unos tres meses, para posteriormente pasar 16 meses en barricas de roble francés.

Tras todo esto y un buen reposo en botella, se obtiene un vino redondo, de 15% vol.alc.. Un vino muy mineral, con notas salinas y ahumadas, pero con una marcada acidez que le aporta mucha frescura. Una bomba de sensaciones, para disfrutar, saborear y compartir. Una joyita algo cara (ronda los 40 euros) pero que merece la pena probar.


A mí me gustan los tintos gallegos, ¿y a ti?




martes, 21 de julio de 2015

Un vino loco, pero LOCO

El mundo nunca dejará de sorprenderme... Y en parte es algo bueno, no? Porque si no, qué aburrida sería la vida. Por eso hoy nos centraremos en sorpresas, o más bien en locuras sorprendentes.


Hoy en día hay mucho artista dentro del mundo del vino, grandes viticultores y enólogos soñadores. Muchas veces el resultado lo observamos en el propio vino, otras en su envase y etiqueta, y la mejor de las veces en todo el conjunto. 

Pero cierto es que cuando no conoces un vino -como pasa en el amor- lo primero que te atrae es lo que ves. Y es por eso que se está dando tanta importancia a la presentación de un vino: a su botella y etiqueta. Cada vez es más habitual llegar a tiendas de vinos y encontrar llamativas etiquetas con dibujos entre raros y divertidos, con colores, con mensajes... Pero ya sea por rejuvenecer el sector, darle un soplo de aire fresco, rescatar el romanticismo, contar historias o simplemente divertirnos, es algo que me encanta.

            

También todo tiene un límite y hay botellas de vino horrendas (o quizás gente con gustos especiales). Otras que no necesitan lavados de imagen porque han creado una marca con tanto poder que para qué.

En este post quiero hablar de un vino con una presentación única que a muchos encantará y a otros no gustará nada, pero que no dejará indiferente a nadie. Desde luego logra lo pretendido, que es llamar la atención. Y es que LOCO 2013 es una locura de vino


La primera vez que lo vi no me atrajo nada, casi al contrario. Pensé que qué fricada de diseño y en lo poco cómodo que sería para almacenarlo. Con el tiempo mi opinión fue cambiando. Ahora me hace gracia, me parece original, divertido, y comercialmente cumple su función: todo el mundo se fija en él!!

Y cómo no hacerlo!!! La etiqueta (por llamarlo de algún modo) es una camisa de fuerza de tela blanca, con sus cierres de cuero y todo. Ahora se entiende a la perfección el nombre, no?  ^_^ 

           

Pues resulta que el nombre y el envoltorio dan una idea de lo que será después el vino. Un vino exclusivo (a penas 1000 botellas se elaboran de este vino anualmente) de Bodegas Canopy, una de esas jóvenes y atrevidas bodegas que luchan por defender el terruño de la D.O. Méntrida. 

100% garnacha blanca de viñas de más de 65 años de edad, siguiendo una viticultura ecológica. Para obtener este vino tan "loco" se fermenta en barricas de roble francés de 500 litros, con una posterior crianza de 4-6 meses mitad en barricas similares y mitad en depósitos de acero inoxidable.

En cata resulta un vino amarillo pajizo con ribetes más bien dorados, brillante y limpio. En nariz se entremezclan la fruta (orejones, manzana) y los tostados de la madera, con notas de pastelería fina. En boca es carnoso y muy mineral. 

Una bomba de sensaciones. Un vino complejo, diferente, fuera de lo normal. Su precio ronda los 20 euros pero merece la pena probarlo (aunque sea una vez!). Y recordad, si por un tinto lo pagaríais, por qué por un blanco no?? Además, LOCO se fermenta y cría en madera, que es lo que más suele encarecer. Fuera prejuicios!!! Y a disfrutar.

              



sábado, 27 de junio de 2015

El vino es terapeutico

Como todo en esta vida -y el vino no será menos- estamos rodeados de mitos y creencias, a ratos absurdas, a ratos ciertas. 

Entre otras cosas, del vino se dice que:

* disminuye el riesgo a sufrir enfermedades cardiovasculares
* puede prevenir algunos tipos de cánceres (pulmón, mama, próstata...)
* previene las caries y enfermedades bucales a la vez que limpia la boca entre comidas
* impide la formación de células de grasa, así que es bueno para dietas
* mejora el funcionamiento del cerebro y la agilidad mental, pudiendo prevenir la demencia senil
* es placentero, ya que libera endorfinas que nos hacen ser por momentos algo más felices (esta me encanta)


Y podría decir muchas más cosas buenas sobre el vino. Pero como todo, unos estudios lo corroboran y otros lo desmienten, funciona en unas personas y en otras no... Así que seguro seguro no hay casi nada.

Pero para mi el vino es terapéutico. No sólo lo tomo por ocio en compañía o por trabajo, si no por simple placer. A veces sustituye a un psicólogo! Y aunque pueda sonar a excusa no lo es. Y me explico.

Los dos últimos meses han sido para mí una locura por todo el trabajo que he tenido, casi sin días libres. Aunque mereció la pena porque ando en un gran proyecto mío que pronto compartiré... Pero bueno, el caso es que logré escaparme unos días de vacaciones a la playa, y tuve la malísima suerte de caerme de la moto y hacerme un esguince. 

No fue una Ducati sino una Vespa, y no iba así vestida sino playera... Pero esta foto me encanta ^_^

Así que el panorama que tengo desde hace una semana y hasta próximo aviso es quedarme en Madrid con este calor insufrible (por qué no bajamos de los 30 grados nunca!?!), casi sin moverme. Y en mis ratos libres, los que me separo del ordenador, me dedico a leer (ahora ando con "Drácula" de Bram Stoker y maravillosas ilustraciones de Fernando Vicente, Ed. Reino de Cordelia), ver películas (me estoy viendo de TODO, así que se admiten sugerencias), y descubrir nuevos vinos.

                            
Portada de Drácula e imagen de la Feria del Libro de Madrid de este año, ambas de Fernando Vicente.

Y es que el vino suele acompañarme en mis ratos de ocio y relax. Un buen vino blanco en el jardín mientras leo un rato, o un tinto viendo una peli el viernes noche. El vino me relaja, me hace disfrutar, y encima es sano?!? pues mejor  ^_^  . Que no os de vergüenza beber solos! A veces se disfruta más un vino a solas que en compañía. Eso sí, con prudencia, que no hay que acabarse la botella.

Pruebas de mi caída...

Os dejo dos recomendaciones de vinos muy ricos, un tinto y un blanco. Con el calor suelen apetecerme más los vinos blancos bien fresquitos, pero siempre hay un momento para un tinto.





BAILARINA MALVAR 2014

Delicioso blanco de la D.O. Vinos de Madrid, elaborado exclusivamente con la variedad malvar.

En Finca Herrera Vignerons saben cómo elaborar vinos de calidad a precios asequibles (sólo 6 euros!!!). Y es que Bailarina es un vino suave y fresco, con cítricos y frutas de hueso en nariz, y una boca ligeramente golosa y carnosa. Fresco y delicioso. perfecto para estos días.







TINTO FIGUERO VIÑAS VIEJAS 2011

Vinazo que nace de unas cepas únicas de tempranillo, de las mejores de la D.O. Ribera del Duero. Y es que la Familia García Figuero sabe lo que tiene y cómo sacarle el máximo provecho.

Tras una crianza de 15 meses en barricas de roble francés y un largo periodo en botella, el vino que tenemos es pura seda. En nariz destaca la fruta roja madura con notas especiadas y minerales. Y en boca... pura suavidad, reapareciendo esa fruta madura. Pueden caer varias botellas sin darse uno cuenta. Puro reflejo de las joyas de viñas de las que procede. (Un pelín más caro, pero claramente lo vale, pvp = 24 euros)

Recomiendo conocer esta bodega, sus vinos, y sobre todo las personas responsables. Esta familia es encantadora, y transmiten su pasión con una naturalidad y cercanía genial.



Y repitiéndome, A BEBER VINO!!! ya sea comiendo con amigos, en el chiringuito de playa, en la piscina, de picnic, en una bar de bailoteo... O solos en casa, viendo una peli, leyendo un buen libro, o simplemente meditando  ^_^ 

jueves, 26 de marzo de 2015

Sabías que...? (parte 4)

          Esta sección me encanta. Y lo hace porque en ella puedo contar muchas cosas del apasionante mundo del vino sin llegar a ser pesada, sin dar demasiados rodeos o sobrecargaros de contenido. Como dice un gran amigo, doy "pinceladas" de información curiosa, a veces más obvia o básica, otras más rara, pero siempre interesante.

Empezamos??   ^_^ 


Sabías que Rioja Alta es la primera bodega en crear su propio videojuego???

Pues es cierto. La famosa bodega riojana -sus vinos me encantan- ha diseñado un juego con el que podremos elaborar nuestros propios vinos. Para ello tendremos que cuidar la viña, vendimiar y realizar todos los trabajos típicos de bodega, incluyendo la labor comercial. 

           

A medida que vayamos vendiendo creceremos, pudiendo elaborar los diferentes vinos de la bodega, por orden, en función de los méritos logrados. (Alberdi, Viña Arana, Viña Ardanza, Gran Reserva 904 y Gran Reserva 890).


El juego se llama El Jardín Del Vino, y en breve nos podremos viciar también desde los móviles.



Sabías que se están haciendo verdaderos avances para lograr la conservación del vino una vez empezada la botella???

Esta es una de las cuestiones que más quebraderos de cabeza da a los amantes del vino. Preguntas como ¿cuánto dura una botella de vino abierta?, ¿sólo con taparla con el corcho de nuevo se conserva bien el vino? o ¿nunca dejaré de preocuparme por abrir una botella para mí si no me la beberé entera? no tienen respuesta  fácil. Aunque es cierto que se están inventando muchas cosas, algunas divertidas, otras realmente novedosas y útiles.

Comienzo con un invento curioso, los "Wine Condoms", realizado por una madre y su hijo americanos (de Dallas). Han diseñado una funda fina y elástica de goma (a modo de preservativo, de ahí el original nombre) que se estira sobre el cuello de la botella una vez abierta. Garantizas 1-2 usos por goma, sólo sirve para vinos tranquilos (osea, sin burbujas o carbónico), y cuesta unos 10$ el pack de 6 ud. ¿Alguien se atreve? Yo tengo mis dudas... Aunque deduzco que simplemente conserva el vino durante unos días, casi igual que lo haría el corcho original reutilizado.


Y ahora el invento serio, el CORAVIN. Con este aparato lo que logramos es extraer el vino de la botella sin necesidad de sacar su corcho. El espacio desocupado se sustituye con gas argón que no modificará en modo alguno las propiedades organolépticas del vino. Para atravesar el corcho se emplean agujas semejantes a las quirúrgicas que permitirán al corcho recuperar su forma original. Como en el caso anterior, sólo sirve para vinos tranquilos y cuesta 299 euros (los vale). Además, una vez comenzada la botella, garantiza la conservación del vino desde semanas hasta meses. Lo he visto, y aunque a mí no me duraría abierta una botella ni tres días - obviamente porque me la bebería antes-, por lo cual no creo que lo necesitara, creo que es el mecanismo de conservación más fiable inventado hasta ahora.

    



Sabías que no existe el mejor vino del mundo???

Por más que lo diga Parker o cualquier gurú pedorro. Aunque los que pretenden aparentar que saben de vino lo digan. Ni tu madre, tus ídolos o tus amores tienen la razón en este tema. 

EL MEJOR VINO DEL MUNDO ES EL QUE MÁS TE GUSTE A TI. 

Y que sepas que pueden ser muchos. Es más, deberían ser muchos tus vinos favoritos. Porque cada vez que tomas un vino estás probando un vino diferente. Para empezar, porque el vino es un ser vivo y nunca está igual (si quieres cosas que siempre sepan igual, bebe cerveza :-P ), evoluciona en botella y evoluciona en la copa. También depende de con qué y con quién lo tomes. Es muy importante el estado anímico (no os pasa cuando releéis un libro o volvéis a ver una película?? nunca termináis con la misma sensación). 

              

Así que a crear experiencias. A vivir aventuras y descubrir sensaciones nuevas. A beber mucho vino (vinos!!). A dudar (dudar es bueno). En fin, a vivir.   ^_^  



Este fin de semana me toca viajecito a La Rioja, así que espero traer experiencias nuevas y curiosas para contar. Ser buenos -o malos...- pero serlo cerca de mí.